Confirmaciones cuantitativas y cualitativas

El error de Bielsa y su relación con los simuladores de realidad virtual

En estas últimas semanas hemos recibido dos noticias que nos alegran, ya que nos indican que vamos por el buen camino. La primera es el resultado de un trabajo duro, sistemático y perseverante de años. La segunda es un hecho fortuito relacionado con Marcelo Bielsa que corrobora, desde el punto de vista cualitativo, nuestra visión sobre cómo aprenden las nuevas generaciones.

Parte 1: El largo camino y la validación (lo cuantitativo)

En 2020, junto con la ACHS, llevamos a cabo una de las primeras implementaciones a gran escala de formación con realidad virtual (RV) en Chile. Impartimos cursos de formación en seguridad en el manejo de maquinaria en seis empresas manufactureras. No fue fácil: la tecnología de entonces era rudimentaria y los entornos muy diversos. Detectamos varios errores; sin embargo, en lugar de desanimarnos, tomamos cada error de diseño e implementación como una oportunidad para mejorar.

Tras seis años de iteración constante —desarrollando, realizando pruebas piloto y evaluando, no en la comodidad de un laboratorio, sino con trabajadores bajo el sol del desierto, en parques eólicos, plantas solares y explotaciones mineras—, hemos consolidado una metodología sólida. Así es como nuestros simuladores ya han sido probados por miles de usuarios. 

En el caso de los trabajadores mineros, nuestros simuladores se utilizan a lo largo de todo su ciclo laboral:

  • Infancia: Niños que juegan a ser mineros y conducen camiones CAEX en Kidzania.

  • Formación: Alumnos de institutos técnicos que se preparan para incorporarse a las grandes empresas mineras.

  • Operación: Trabajadores en activo que se entrenan en situaciones críticas para prevenir accidentes mortales.

  • Liderazgo: Directivos que utilizan la realidad virtual para identificar sesgos cognitivos en la toma de decisiones críticas.

Esta experiencia acumulada nos permitió exportar nuestras soluciones a Perú, Centroamérica, Estados Unidos, Europa y Asia (Bután).

Pero el broche de oro a este esfuerzo llegó de forma inesperada: un estudio independiente realizado por una de las universidades más prestigiosas de Chile evaluó el impacto de nuestros simuladores de LHD y Jumbo en una gran empresa minera, registrando un aumento de la productividad del 30 % y del 29 %, respectivamente, y concluyendo además que la edad de los operarios no supuso un obstáculo para su uso. Una validación cuantitativa, sin intereses comerciales de por medio, que confirma y avala claramente el arduo trabajo realizado.

Parte 2: El error de Bielsa (el aspecto cualitativo)

La segunda confirmación llegó desde el terreno de juego. Tras la eliminación de la selección uruguaya en el Mundial de 2026, Marcelo Bielsa asumió la responsabilidad en su rueda de prensa de despedida. En su análisis, explicó que la plantilla (con una media de edad de 28 años) le exigió un cambio drástico en su metodología de trabajo. Las quejas del equipo se centraban en:

  • Sobrecarga de información: charlas técnicas y vídeos demasiado largos y repetitivos que provocaban agotamiento mental.

  • Pérdida de eficacia: al tratarse de análisis tan largos, los conceptos clave se diluían antes de salir al campo.

Los jugadores exigieron análisis breves, concisos y dinámicos. Bielsa, un entrenador de la vieja escuela, tuvo que ceder a medias y admitir que el grupo necesitaba «alivio» y menos rigidez para asimilar la táctica.

Lo que Bielsa tardó en comprender es que estamos viviendo un profundo cambio generacional que afecta tanto a los futbolistas como a los trabajadores de una planta industrial o minera. Estos jóvenes son nativos digitales: consumen información en formatos dinámicos, interactivos y directos. Si un futbolista profesional se aburre con largas charlas sobre lo que más le apasiona, ¿qué podemos esperar de un operario minero que se enfrenta a una presentación técnica en PowerPoint de tres horas? El resultado obvio es que no se aprende nada.

Nuestras soluciones de realidad virtual encajan a la perfección con esta nueva generación de trabajadores, y esto lo comprobamos cuando llegamos a una obra, ya que los trabajadores acogen con entusiasmo la tecnología y nuestra formación, porque les habla en su mismo idioma: el de la interacción, la inmersión y la gamificación.

Conclusión

Estamos viviendo un gran cambio tecnológico e industrial, que va de la mano de cambios generacionales que se manifiestan de forma muy evidente y que repercuten en el empleo, la producción, la seguridad, etc.; para hacer frente a este gran reto, es necesario que el conocimiento y la experiencia se acerquen y estén al alcance de los trabajadores, a través de soluciones que faciliten su acceso y que tengan un impacto positivo en la productividad. Ese es el reto al que nos enfrentamos con satisfacción en Yoy Simulators, ya que, gracias a estas validaciones cuantitativas y cualitativas, sabemos que vamos por buen camino.



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